Y... me evito un problema.
De tantas personas queridas escuché esto y en diversas situaciones. Como siempre pongo en duda mis filosofías, probé "evitarme problemas" y llegué a esta conclusión que aquí comparto. Claramente conforme pasan los años, los niveles de energías que utilizo para no evitar los problemas, cambian, se moderan, y la experiencia va surcando los caminos nuevos con viejos aprendizajes. Sí, aunque pase el tiempo mi temperamento no fue, es ni será la sumisión. Quizás no te identifiques, o sí, y en ese caso lo comparto porque muchas veces quieren callar las voces de los que NO callamos y se siente injusto. Leti.


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